¿Qué es el colesterol?
El colesterol es una sustancia que el cuerpo necesita para su normal funcionamiento. De hecho es esencial para la vida. El colesterol forma parte de la membrana celular (cubierta o envoltorio de las células), de muchas hormonas que regulan el funcionamiento del organismo y de los ácidos biliares que forman parte de la bilis que nos permite digerir las grasas, por mencionar sólo algunos ejemplos. Sin colesterol no podríamos vivir. Pero un exceso de colesterol puede ser perjudicial. El exceso de colesterol en sangre aumenta el riesgo de padecer infarto cardíaco o angina de pecho y otros problemas vasculares.
La tensión constante y cotidiana, familiarmente llamada stress, causa una liberación de las catecolaminas y por lo tanto aumenta la acumulación de lípidos en las arterias; lo que es considerado un factor de riesgo de importancia.
El stress es otra de las causas de los niveles de colesterol sanguíneo y por lo tanto de riesgo de padecer arteriosclerosis (ateroesclerosis). La palabra stress de etimología inglesa, significa literalmente ‘agresión’.
No hay duda que el trabajo excesivo o angustiante, tiene una gran importancia en las enfermedades coronarias; por ejemplo las alteraciones circulatorias como las taquicardias o el aumento de la presión arterial observadas en los estados de ansiedad o inseguridad laboral, son muy nocivos.
Todas las personas poseen características individuales. Los que poseen características de agresividad, ambición, espíritu de competencia y un constante apremio, y desempeñan una función ejecutiva o de mando, y que deben diariamente tomar muchas decisiones, la convierten en una persona en estado de tensión constante.
¿Cuáles son los otros factores de riesgo de padecer enfermedades cardíacas y vasculares?
Además del exceso de colesterol en sangre se han identificado otros factores de riesgo, como llevar una vida sedentaria (sin realizar ejercicio físico), el exceso de peso, el hábito de fumar, y la tensión arterial alta. Cuantos más factores de riesgo se tengan, mayores son las posibilidades de tener problemas cardiovasculares. El riesgo va aumentando con la edad, especialmente en varones a partir de los 40 años y las mujeres después de la menopausia (los estrógenos femeninos juegan un papel protector hasta ese momento). Determinados estilos de vida estresantes, las personas de carácter irascible e incluso la depresión también aumentan las riesgos de problemas. Si existen antecedentes familiares directos de infarto en varones antes de los 55 años y en mujeres antes de los 60, el riesgo es aún mayor.
¿Qué tipos de colesterol hay?
El colesterol no es soluble en agua, por eso no puede circular por sí mismo por la sangre. Lo hace ligado a un tipo especial de proteínas llamadas lipoproteínas. Hay varios tipos de lipoproteínas. Las importantes para recordar en términos de riesgo de enfermedad cardiocirculatoria son dos, las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y las de baja densidad (LDL).
El colesterol ligado a las LDL es el colesterol “malo”, asociado a aumento del riesgo. Por el contrario, niveles altos de colesterol ligado a HDL son protectores (colesterol “bueno”). Eso se debe a que el colesterol-HDL no tiende a acumularse en las arterias como sí lo hace el colesterol-LDL. Cuando hay mucho colesterol LDL este tiende a acumularse en la pared de las arterias, haciéndolas más rígidas y obstruyéndolas de manera progresiva. Es lo que se llama arteriosclerosis.
¿Cuál es el origen del colesterol?
El colesterol sanguíneo no viene todo de los alimentos, pues el propio organismo fabrica colesterol.
En general las grasas de origen animal suelen aumentar el colesterol “malo”, pero no siempre es así (el pescado aumenta el colesterol “bueno”). Incluso hay ciertas pruebas que la calidad de la grasa de un animal depende de su dieta. Hasta el despreciado cerdo, si tiene una alimentación natural, a base de bellota, por ejemplo, podría ejercer un papel beneficioso en el balance colesterol bueno / colesterol malo. Las grasas de origen vegetal son en general beneficiosas (especialmente el aceite de oliva, maíz y otras semillas). Hay excepciones, como el aceite de palma y coco presente en muchos productos de pastelería industrial que aumenta el colesterol perjudicial. Por eso deberíamos de hablar de grasas “saturadas” o “insaturadas”, una característica química que las hace dañinas o saludables respectivamente. En cualquier caso el consumo excesivo de grasas nunca es saludable.
El colesterol bueno aumenta con el ejercicio físico y disminuye si se fuma.
¿Qué es Adalat, Procardia?
Adalat, Procardia es un medicamento que se usa para tratar la hipertensión. Relaja los vasos sanguíneos para que su corazón no tenga que bombear con dificultad. También aumenta el suministro de sangre y de oxígeno al corazón para controlar el dolor en el tórax (angina).
